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Mostrando entradas de septiembre, 2019

Restaurante Agreste // Barcelona

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Agreste
Funoses Llussà, 2 Barcelona
T: 93.213.50.05
Menús: 15 (mediodía) y 60 € (degustación)
Precio (sin vino): 30-35 €



Ve en ómnibus o a pie, pero ve




Hace pocos meses, Fabio Gambirasi y Roser Asensio tuvieron que cambiar, por coincidencias, el nombre del restaurante: arrancaron Mala Hierba, que brotaba con fuerza, para regar Agreste.

Sin embargo, la filosofía culinaria sigue intacta. «La crisis de identidad», como la califica Roser, ha servido para afrontar la reforma agosteña del local, cambiar el suelo y hacer unas mejoras que les permitirán consolidar una historia de andarines que comenzó a finales del 2016.

Porque este lugar en el parque de la Creueta del Coll les ha cambiado la vida. Fabio, cocinero de Milán, y Roser, terapeuta natural en Barcelona, se conocieron en el camino de Santiago y desde entonces han marchado juntos. Se instalaron en la antigua –y celebrada– Casa Fausto y Roser cambió de profesión y Fabio, de residencia. Se lanzaron a lo desconocido con una confianza loca, «y s…

Restaurante Ébano // Bellaterra

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De vuelta al restaurante Ébano, en Bellaterra, donde cocina Tomàs Mateu.
Mantelelería de calidad, ahora que se ven tantas mesas desnudas. Productos de proximidad, ideas con kilómetros.

Algunos 'hits' de otros cocineros, como el bikini trufado (El Bulli / Carles Abellan) o 'hummus de mongeta' con anguila ahumada (Artur Martínez). Bodega cada vez más atractiva.

Excelente salpicón texturizado con langostino.

Tostadita crujiente con pico de gallo y gambita: el conjunto sabe bien, pero el crustáceo se pierde. Quiero-más: tempura de alga codium y mayonesa con lima. Tomate 'cor de bou' con anchoa y piparra: la primera ración llega con vinagre; la segunda, sin. Y gana, por supuesto, la sin.

A partir de la idea de un canelón: 'gyoza' de pollo, bechamel de almendra y 'crumble' de parmesano (muy buena, con algún innecesario toque dulce). Cazuela de arroz con cigalas, 'ceps' y tocino: a 28 € la ración. Si se comparten platos, con un arroz para dos pueden dar…

Restaurante Via Carota // Nueva York

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Via Carota, el restaurante de Jody Williams y Rita Sodi.
Espacio agradable y mesas más apretadas que en un vagón en hora punta. Pastas muy buenas. Gusta mucho a la crítica local.

Para comenzar, las sardinas con endivia y guindilla: bien-bien.
Para seguir, alubias y atún crudo (y guindilla): bien-bien.

Un monumento para los 'tonnarelli cacio e pepe', y los 'tortelli' con ricotta ahumada. El jabalí del ragú de los 'pappardelle', un poco astilloso.

Tiramisú correctito y buen pastel de aceite de oliva y miel.






















Restaurante Estela // Nueva York

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Estela, otro restaurante solicitado en Nueva York, donde cocina Ignacio Mattos.
Mediodía de sábado, con la carta de 'brunch' (con platos que aparecen en el libro del restaurante, es decir, con cierta solera). No comprendo el concepto 'brunch': sencillamente eran platos de carta.
Micro platos de servicio: ¿por qué no de tamaño medio?

Sorpresa con las endivias con aceite y naranja, que cubren una pasta con anchoa, queso Ubrico Rosso y nueces: buenas, diferentes.

Tres bocadillos, y bien ricos: huevo + panceta + aguacate, pescado blanco + huevas de trucha, morcilla + huevo frito + miso (el mejor).

Lo verde: 'kale' y 'pak choy' con salsa 'ponzu'.
Las costillas de cordero con 'chermoula' y miel se deshacen en la boca (innecesaria la menta de debajo).
Un poco bruta la caballa pero de correcta cocción. ¿Para qué la crema fresca?

Lo moderno en ambiente rústico.



















Restaurante Delmonico's // Nueva York

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Delmonico's: un histórico de 1837. Ya está dicho todo: pesa más la leyenda que la comida. Desilusión, pues.

Probable lugar de nacimiento de los huevos Benedict: varios descendientes de personas apellidadas Benedict se adjudican la creación.
Insípidos 160 años después (dicen que los crearon hacia 1860). Salsa holandesa correcta, huevos escalfados sin tacha (se nota el vinagre de la cocción), jamón sin sustancia y pan de impecable tostado.
'Lobster roll' falto de salsa.
Muy buenas patatas fritas.





















Restaurante Cosme // Nueva York

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Excelencia en Cosme, bajo la dirección de Daniela Soto-Innes, asociada con Enrique Olvera. Junto al legendario Flatiron, en lo que antaño fue un club de la mafia rusa. Daniela y la chispa: esta mujer tiene más energía que un reactor nuclear.

Un mexicano que es más que un mexicano. Evolucionan una cocina tan sofisticada como la mexicana y con naturalidad en el resultado. Requetebién. Cocina Gustavo Garnica y, en la sala, Christian Muñoz.

Tostada de trucha ártica y salsa macha.
Tostada de gambas, chipotle meco y puré de aguacate: per-fec-ta (y con más humedad en Nueva York que en una selva).
Aguachile de apionabo: qué bien le sienta la salsa de pescado fermentada.
Pez limón al pastor con puré de piña: cómo jugar con la tradición.
Infladita rellena de cangrejo.
Tempura de cangrejo de caparazón blando con mole amarillo (un curri) / Tortilla de 'sisho': aplausos.
Ah, el tamal de calabaza: en pie, Broadway.
De los postres, el merengue de maíz o cómo México es dulce y revolucionario.