Hielo, móviles, acero





Yo compré preferentes.







CUBITO. Una coctelería de Berlín en una de esas noches bajo cero en las que el vaso podría ser enfriado en la calle sin necesidad de cubitos. Un cartel en la puerta avisa de permisos y restricciones. Permiten fumar. Los cigarrillos son bienvenidos. Y está prohibido hablar por el móvil. Desconcierta. ¿No debería ser al revés?



HIELO. Cierto que los adictos al celular contaminan las conversaciones ajenas con el desagradable aliento de las charlas a grito, y a lo mejor alimentan un tumor cerebral. Nada de eso deteriora la salud de los demás. No es posible decir lo mismo del tabaco y sus emanaciones cargadas con sustancias tóxicas que perjudican a los respiradores cercanos. Mis acompañantes fuman y hablan por el móvil en esa noche berlinesa de hielos largos (humea el teléfono, humea el pitillo, todos los fuegos a la vez) y las cabezas están a punto de explotar.



FUNDIR. De los 35 millones de euros (otros dicen ¡60!) que se supone que el millonario del acero, ¿o de acero?, Lakshmi Mittal fundió en la boda de su sobrina, el Ayuntamiento de Barcelona ha ingresado 30.000 euros en tasas. Muy poco, una limosna para la comunidad, para los barceloneses. Los otros beneficios para los ciudadanos no son contables, ¿tal vez espirituales? Sobre todo, indirectos. El MNAC, que alquiló la Sala Oval para el bodorrio, comprará un cuadro. Enriquecerá el espíritu de los visitantes... ¿y qué más? Los exégetas de la ciudad como escenario de cartón piedra se abanican con cifras difíciles de demostrar.



MOLESTIA. Creer que Mittal dilapidó esa millonada es ser un crédulo: la cifra será mucho más baja, los ricos siempre buscan las rebajas, si bien la exageración es inherente a las fortunas y su prestigio. Los diarios han publicado ya otro dígito de leyenda: en febrero, el Mobile World Congress tendrá un “impacto económico” (¿choque, pedrada?) de 340 millones de euros. ¿Lo demuestran, por favor? Algún día, los entusiastas contables tendrán que detallar las cuentas para que sepamos a qué precio los barceloneses venden las molestias.



FRÍO. El vino blanco nunca está lo bastante frío. ¡Mátame, sumiller, por la herejía!



CAZA. En el gabinete de Miguel Blesa, ex presidente de Caja Madrid, cuelga la cabeza disecada de un preferentista. Le agrada al banquero la caza mayor y se fotografía con las capturas, león, búfalo, oso. Caza Madrid.



INGREDIENTE. Hay una receta de la chef televisiva Nigella Lawson que me gusta: en una bandeja de horno, colocar tomates cherry medianos abiertos por la mitad, aliñar con aceite, sal y azúcar (mejor moreno). Sugiero espolvorear hierbas mediterráneas secas. Dar caña al horno, a 250 grados. Apagar, introducir la bandeja y dejar toda la noche los tomatitos, que se confitarán con el calor residual. Lawson, ex del creso de la publicidad y el arte Charles Saatchi, vive un divorcio sucio, con acusaciones de consumo de cocaína. Es un ingrediente que arruina una receta, y la vida.




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