Lugares que no existen












Pornografía. Desenterrar los huesos de Cervantes es pornografía forense.

Tumba. Entierran un volumen de El Quijote en la tumba de Cervantes para compensar.

Barba. Me dejé barba en septiembre después de toda una vida enganchado a la maquinilla. Qué error: quise ser hipster cuarentón y me he quedado en piojoso. Según un estudio de la Universidad de Aston (¿Martin?), 20.000 bacterias habitan las pelambreras. Ningún problema: almacenamos un kilo en el organismo. Esa fauna es una nimiedad. Aunque inquieta el hábitat boscoso en la sotabarba. Imagino el bullebulle de microorganismos en la floresta, el paso del jabalí y la agilidad del zorro. Cuando sea primavera, tendré setas y enanitos.

Estética. Elton John ha afeado unos comentarios de los diseñadores Dolce & Gabbana (Domenico & Stefano) en los que se referían a las adopciones de los gais y a la fecundación in vitro. No son palabras llegadas de las filas enemigas, sino amigas. Diría que el músico británico vistió la ropa de los italianos, también homosexuales, y compartió los excesos estéticos. Elton está en otra talla y aquellas estrecheces han dejado de ser para él. Peleas de divos millonarios. Una trifulca que se encuentra muy lejos de la calle, que está más por Falete y Zara.

Ábaco. Busqué el otro día la guía de Siria. La edición es de 1995. De aquel viaje en septiembre del mismo año recuerdo de forma intensa la obscenidad en las imágenes del tirano Hafez al Asad, repetidas en pueblos y ciudades, en pegatinas en los coches y en carteles gigantescos en los monumentos. La omniscencia de unos bigotes blancos y feroces.

Noria. Todo eso parece, no de otro siglo, sino de otro milenio, y de otro mundo. Los sirios viven bajo la dictadura de Bachar al Asad y la del Estado Islámico. Una espada amenaza siempre sus cabezas. Recuerdo cuando leí –en esa guía de la editorial Kairós– que en 1982 las tropas de Al Asad asesinaron a 30.000 personas en la población de Hama. Pasamos por Hama camino del Crac de los Caballeros. Imaginé que sus norias habían desaguado litros de sangre. Lo que ha sucedido después ha superado aquella matanza. Las cifras del horror han descontado los ábacos.

Retales. Tengo la memoria cosida con retales. Un cordero en un patio junto a una fuente en Alepo. Un café en el legendario Hotel Baron, sentados en raídos sillones, con el fantasma de Lawrence de Arabia. La travesía del desierto con la arena comiendo asfalto. El paseo por los restos de la ciudad romana en el oasis de Palmira bajo un sol imperial. Un piano blanco en un hotel huérfano de intérprete. Una caminata al atardecer hasta la boda de un piloto saudí con una joven de Bosra, atraídos por los tambores. Un té con una familia desconocida en su casa. El alborozo con el que fotografiaban a los extraños las ricas turistas con niqab llegadas de los países del Golfo. Estampas de lugares que no existen. De personas que tal vez hayan dejado de existir.




Comentarios

  1. Mira que me gustan estos diccionarios personales tuyos, de significados casi aleatorios, pero siempre hilvanados por un hilo que debe ser eléctrico...que por algo es hilo conductor...

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  2. Enlazar palabras e ideas, vivencias. ¡Gracias!

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  3. Si vols que t'arregli la barba,vine a la meva barberia, parlarem de pèls, menjars i plaers....

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  4. Ha, ha, ha.
    Pel moment necessite poc retoc.

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