No te mueras joven








BOLSO. La cajera del supermercado está pendiente de la anciana, que se mueve con una lentitud de siglos con el andador. En la panadería del establecimiento, la mujer ha comprado una barra y, cuando está a punto de alcanzar la calle, la cajera levanta el brazo: “¡Señora, se deja el bolso!”. Es un objeto pesado, un obstáculo para esa maratoniana de distancias cortas. Le había pedido a la cajera que se lo guardara y lo había olvidado. Le da las gracias, se acerca, lo recoge y con la mayor de las tristezas, le suelta una frase antológica: “No te mueras joven, pero no te hagas vieja”. La escucho y quiero llorar.


TRES. Mariano Rajoy alterna tres respuestas. No. Constitución. Silencio.



NICHO. El periodista Albert Om presenta con su habitual soltura y profundidad el último libro del escritor Daniel Vázquez Sallés, una sátira titulada Si levantara la cabeza. Franco ha sido clonado al Dolly style y sus acólitos lo preparan para gobernar España, ¡ganando unas elecciones! A la catarsis por la risa. Un libro higiénico para soportar No/Constitución/Silencio. Durante la charla, en la que se revelan dolorosas intimidades, Dani cuenta que su primera propiedad inmobiliaria fue un nicho.


PROMESA. La tumba fue un regalo del abuelo Evaristo. Dani era un veinteañero y le preguntó si tenía vistas al mar. El abuelo se molestó con la impertinencia: “Me dijo que era un juerguista y un noctámbulo”. Un apartamento en primera línea para las vacaciones eternas. Lo evocó para responder a una puya de Albert: había leído en internet que Dani era una joven promesa. Los dos son amigos desde hace tres décadas y cumplirán 48 años. En la lápida –esculpió Dani– pondrán: “Un escritor muy prometedor”. ¿Tras cuántos libros y tras cuántos años el título se pudre?



AFLICCIÓN. “Una cosa es morirse y la otra, mucho más dolorosa, es que ya nunca más estará”. El comentario es de Albert Om, aflicción concentrada, compacta, para hablar del fallecimiento de Tatiana Sisquella, periodista de radio y tele. La desaparición de la locutora fue de impacto para los oyentes y devastadora para los amigos. Tenía 35 años y un don para la empatía. Pasados los meses, Albert remarcaba que despedirse de ella fue cruel pero no volver a verla es peor.



CERVEZA. Tras la presentación de la zumbona ficción de Dani en la que el jamón ibérico adquiere una dimensión política y racial, la pequeña fiesta de la clonación siguió en una bar. Lo que se resucitaba era la amistad, que necesita ser refrescada periódicamente. Se sumaba a esa pandilla con tres décadas de antigüedad otra periodista, Cristina Jolonch, y planificaban un viaje entre septiembre y octubre para celebrar que, pese a las miopías sobrevenidas y las gafas para leer que guardaban con coquetería en sus fundas, seguían ufanos y sin achaques a destacar. Pidieron otra caña de barril. A uno de ellos le pareció amarga, pero solo se refería a la cerveza.



BRINDAR. Por el ausente para convocarlo.





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