1 arroz bueno (La Marina), 1 arroz regular (El Terral), 1 arroz malo (Maná 75º)



El arroz bueno: La Marina, Mataró

Buen arroz a la marinera en La Marina, Mataró. Grano suelto, sabor equilibrado.
Harto de restaurantes a pie de playa, y engaño, con raciones de paella a más de 20 euros. Este, a 12,50.

El sempiterno pulpo 'a feira'. ¿Tiene sentido en una oferta local de pescado?
Gambas de Arenys, 'tellines', chipirones fritos.
Bodega poco surtida con un excelente Finca Malaveïna 2013.









El arroz regular: El Terral, Vilassar de Mar.

A la carta, 'arròs socarrat amb escamalans'. Estic aquí per això, i quan arriba és una arròs sec com tants altres, molta ceba (notes de socarrim), gra al punt, fumet/marca pujats de sal (com de costum).


Però, socarrat? Impossible. La paella és antiadherent! Què no han entés del concepte 'socarrat'?

Una hora per que arribin els primers plats: correctes les aletes de pollastre i la fregitela de calamarcets (res extraordinari) amb maionesa i 'mojo'. Bona coca amb tomàquet.

Servei lent, poc comunicatiu. La revolució pendent, a la sala, i més al llocs comuns.

Un somriure, si us plau.











El arroz malo: Maná 75º, Barceloneta

Cuando una comida es casi un 0.

Mala entrada: la reserva no existe, pese a que la hice la noche anterior. Yo no tengo 'comprobante', ellos me pidieron el teléfono. ¿Tendremos que exigir a partir de ahora el nombre de quien apunta la reserva?

Tardan un rato largo en traer los primeros: calamares con 'kimchi' y 'tartar' de atún, aguacate y una salsa oriental (ambos, bien). Preguntamos por la salsa y no saben/no dicen de qué está hecha.

Hemos pedido coca con tomate, que no aparece en la comanda y que traen cuando hemos terminado con los entrantes.

Estoy aquí por el arroz: una línea de ¡19 paellas!, con un sensor cada una que controla la temperatura. Demasiado para mí, soy un antiguo.

A 22 euros la ración, mejillones, almejas, cigalas y gambas. Capa fina, arroz durillo: comestible.

Ah, las gambas: olor poco apetitoso. Tampoco dos de los mejillones pasan por su mejor momento.
Las gambas son, a mi parecer, rechazables.

Camarero y encargado. "El cocinero las ha probado y dice que están bien. Yo las he probado y están bien". Suerte a ambos. "El cocinero dice que son de ayer". Vale, la cuenta, por favor.

Se ofrecen a preparar otra paella. No gracias.
Nos invitan al arroz (apenas tocado) y a las bebidas.


El mal rollo, el agobio y la decepción no tienen precio.















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