Jorobas de musgo
FE. Llegué a John Banville sobre las olas de El mar y leo cada entrega de Benjamin Black con más fe que un católico irlandés. Banville y Black, como sabe el lector, son la misma persona, premiado con el Príncipe de Asturias de las Letras, la única celebración monárquica que me interesa. NEGRA. Banville es arte y Black, artesanía, según la distinción que hace el mismo autor, aunque la novela negra del segundo es de tal calidad –y su escritura, dientes de sierra de un cuchillo de pan– que es dificilísimo aceptar la valoración. Uno y otro escriben como la araña teje: con ganas de atrapar. MUSGO. El desencanto con Black ha sido la última novela, La rubia con ojos negros , con la que imita a Raymond Chandler y levanta al detective Philip Marlowe de entre los muertos. ¿Por qué esa operación post mórtem, ese juego de fantasmas? ¿Por dinero? La pasta es siempre un argumento, aunque malo. ¿Por admiración o por medirse con ...