Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como vinófilo

Descorchar una botella // Un placer exprés

Imagen
El gusto por la primera copa de un tinto Elegir adecuadamente un abridor es una tarea a la que hay que dedicar tiempo y ojo. No todos los tirabuzones son capaces de atravesar el corcho. Algunos, inadecuados para la perforación, lo rompen. Ese sería el primero de los desastres, que podría ir seguido de otros: objetivos (vino contaminado) y subjetivos (no me gusta). Si el corcho se desliza suavemente por el cuello de cristal –ofreciendo una resistencia que quiebra la muñeca avezada– la satisfacción comienza, y la acentúa el sordo flop que anuncia que el derivado del alcornoque ha salido. Después se sigue el ritual del servicio, que algunos confunden con la violencia. No hay que mover la copa como si se estuviera en medio de un terremoto o en una discoteca de los años 70. El primer trago será único porque lleva aparejada la dicha del descubrimiento. Hay que concentrarse en ese momento en el que el tinto (siempre tinto) está en la boca y, con lentitud, resbala ha...

Restaurante La Volàtil // Barcelona

Imagen
[Este restaurante ha cerrado] La Volàtil Muntaner, 6. Barcelona. T: 93.172.11.99. Precio medio (sin vino): 15-20 €. Echar raíces Víctor Company ama el vino y por ese amor dejó atrás la vida de ingeniero tras siete años enredados con el textil. Su tío, “el tío molón”, el hermano pequeño de la madre, es Joan València y en su Bar Brutal fue donde Víctor decidió cambiar la maquinaria para hilar por el sacacorchos. A diferencia de él, la hermana pequeña, Susanna, se ganaba la vida como sumiller y escuchando a uno y a otra parece que quien vive la profesión de manera más visceral es el mayor. Ambos fundaron hace un año La Volàtil, nombre efímero para un proyecto con raíz. Es un bar, es un restaurante, es una enoteca con extensión cervecera. Es todo eso, pero también es un lugar donde se cuida a los vinófilos, bebedores o elaboradores. Víctor siembra una filosofía que podría ser afectada, aunqu...

Espabilen, vinófilos

En una hamburguesería de autor con cervezas artesanas –lo más–, al entregar las cartas señalaron qué barriles habían pinchado. Ya todo es pinchar en el mundo gaseoso y barbudo: barriles o vinilos. Los cerveceros espumean mientras que los bodegueros ven las botas ahogadas , repletas de excedentes. Los vinófilos se preguntan cómo llegar a los millennials , que prefieren el botellín a la botella. Y es que los cerveceros molones lo han hecho bien ligando el producto a una contracultura con pasta. Ofrecen cantidad, variedad y singularidad. Establecimientos con 30 tiradores. ¿Cuántos bares de vinos compiten con una oferta semejante? Las pizarras en las que se escriben los vinos a copas son más cortas que una carta de despido. Los restauradores dicen con hipocresía que abren muchas botellas, aunque lo que ponen en circulación son tintos baratos que dejan grandes márgenes. Que espíen las estrategias cerveceras, que busquen buenos métodos de conservación y que descorchen con gener...