La verdad de El Celler
[Artículo publicado en El Periódico de Catalunya ] El sábado comí en El Celler de Can Roca. No fue una premonición ni un chivatazo londinense. Fue el azar de las reservas. Al terminar, la misma certeza: en ningún otro lugar el arte culinario alcanzaba tal perfección y equilibrio. Ya en tiempos de El Bulli me parecía que El Celler era el mejor restaurante del mundo: porque el chiringuito de Ferran Adrià se encontraba en otra galaxia, era un astro único, e irrepetible. ¿Qué hace singular al establecimiento de Girona? Se ha explicado muchas veces, no es original el comentario: las tres mentes Roca se complementan, sus habilidades se funden. Si el lunes por la noche otra casa se hubiera alzado con la victoria en Londres, la injusticia habría sido mayúscula. Y era algo que podía suceder: Joan, Josep y Jordi estaba preparados. Lo hablamos el s...