Casa Sendra // 'Llonganissa Top Secret'
Con bata y un gorro y peúcos de plástico, palpando 'llonganisses' de gran envergadura en una cámara frigorífica, picando las superficies blancas con los nudillos en busca de imperfecciones. Este cielo chacinero y albo, con decenas y decenas de piezas, tiene algo de musical y religioso. Golpear el salchichón, a siete grados, duele. "Lo llamamos repicar", anuncia David Garcia-Gassull , dueño de Can Duran y Casa Sendra . Probarlo unas cuantas veces es golpear madera en la Antártida. Joan Pau Pérez , jefe de producción, y su hermano repasan uno a uno los badajos. Uno a uno: dar y escuchar. Un sonido firme, sin vetas de aire. Afinar Stradivarius a nudillo. Pérez tiene puños de peso pesado. Sería un buen entrenamiento para Rocky Balboa . Los atributos del obrero, bata y gorro, sientan mal al poder. Pon a un ejecutivo la ropa de trabajo de un empleado y le restas magnificencia y divinidad. En ese sentido, Garcia-Gassul...