Mi primera visita a San Sebastián (con permiso del Jefe). Entrega 2
Dejé la crónica anterior --he puesto crónica imitando al Jefe, pero no tengo ni idea de qué es esto, ya saben, soy un ignorante-- comenzando el pedete en Zuberoa. Tengan piedad: para mí un gintónic, el concepto de gintónic , es diferente al de ustedes, tan versados en el latín y la exageración. Premium , superprium , requetsuperpremium y así hasta el borde exterior de la galaxia. Los gintónics que yo tomo en el bar los sirven en vaso de tubo que huele a Fairy de limón --digo yo que será el famoso twist. ..--, con una ginebra que podría pasar por anestésico de caballos y una tónica que la señora Germana echa con tanto vigor --qué bigote y qué antebrazo los de esa mujer-- que la mitad anega la barra de latón. No hablo de los cubitos porque se deshacen antes de llevar el enjuague a la mesa. Temblé de emoción con las obras de arte que me zumbé la noche del martes 8 de octubre del 2013 --he decidido apuntar en rojo todos los días importantes, vistiéndolos de domingo-- en Zu...