Ángel León, el cocinero del capitán Nemo
[Reportaje publicado el 28 de julio en el Dominical de El Periódico de Catalunya y otros diarios] Ángel León aprecia el poniente y teme al levante. “El levante es locura y tengo mis momentos de locura, tormento y tensión. El poniente da frescor. Me quedo con el poniente. Es más controlable”. Ángel es poniente, León es levante. El viento. La bahía de Cádiz. La barca Escorpio . Y el padre, también Ángel, la piel de sal. “Mi padre es un loco del mar, una pasión psicótica pero sana”. Por afición acuática, el padre es un pescador. Por profesión terrestre, el padre es médico, hematólogo, un estudioso de la sangre. La sangre tiene que ver con esta narración. La de los peces. La de los humanos. La de la familia. “Con 13-14 años, mi mejor amigo era mi viejo. En el mar nos encontrábamos de tú a tú. De lunes a viernes nos llevábamos fatal porque yo era un estudiante pésimo. Los fines de semana, solos, era otra cosa”. La madre, Pilar, es médica y, al igual que el padre, exp...