El día en que fui pinche de Ferran Adrià
La propuesta por teléfono suena bien, y olerá mejor: ¿quieres cocinar con Ferran Adrià? El jefe se anuda de nuevo el delantal para una clase práctica con 20 clientes de Telefónica que han participado en una promoción de la web Movistar Likes. ¿Aires, bizcochos micro, esferificaciones, nitrógeno líquido? No. ¡No! 'Suquet', mar y montaña, arroces, fricandó. Heroicas cazuelas para sellar las bocas de los que difunden la vileza de que los chefs modernos se ahogan en la tradición. Vale, me apunto. La convocatoria es a media tarde en las cocinas del CETT, la modélica escuela de hostelería. Se trata de estar a las órdenes de Ferran, seguir indicaciones y lecciones y después compartir el resultado en una cena con los participantes. Gente diversa y entusiasmada favorecida por un sorteo. Tras una pequeña charla introductoria sobre metodología ("producto, herramienta, técnica y elaboración"), historia exprés de la cocina (“hay 200 técnicas básicas”), reflexione...