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Mostrando las entradas etiquetadas como El Bulli Foundation

El día en que fui pinche de Ferran Adrià

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La propuesta por teléfono suena bien, y olerá mejor: ¿quieres cocinar con Ferran Adrià? El jefe se anuda de nuevo el delantal para una clase práctica con 20 clientes de Telefónica que han participado en una promoción de la web Movistar Likes. ¿Aires, bizcochos micro, esferificaciones, nitrógeno líquido? No. ¡No! 'Suquet', mar y montaña, arroces, fricandó. Heroicas cazuelas para sellar las bocas de los que difunden la vileza de que los chefs modernos se ahogan en la tradición. Vale, me apunto. La convocatoria es a media tarde en las cocinas del CETT, la modélica escuela de hostelería. Se trata de estar a las órdenes de Ferran, seguir indicaciones y lecciones y después compartir el resultado en una cena con los participantes. Gente diversa y entusiasmada favorecida por un sorteo. Tras una pequeña charla introductoria sobre metodología ("producto, herramienta, técnica y elaboración"), historia exprés de la cocina (“hay 200 técnicas básicas”), reflexione...

¿Qué lleva Ferran Adrià en la mochila?

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Ferran Adrià viste de negro como un arquitecto transatlántico de los años 90: chaqueta, camiseta, pantalones, zapatos. El negro es práctico. Ferran es práctico. Rompe la uniformidad del atuendo con la mochila de camuflaje. Siempre la lleva. Cena en los restaurantes -casi nunca come a mediodía- con un ojo puesto en la bolsa. ¿Qué carga? Carpetas, libros, llaves, gafas. Material variado. Abrimos el equipaje y hurgamos. Sacamos objetos reales e imaginados. Depositamos sobre una mesa de elBulliLab lo que Ferran carga a la espalda. Esto es lo que cuenta el Adrià sapiens. MOCHILA La mochila azul le viene grande: necesitaría omoplatos de levantador de pesas o ajustar las tiras. Si le diera importancia al desajuste, podría haberlo solucionado en el 2014, durante el Mundial de Fútbol de Brasil. Fue entonces cuando un amigo se la regaló: «Antes llevaba maletines. Tengo dos. ¡Y guardados!"». Ferran lo atesora todo, acumula miles de objetos y por eso podrá abrir un muse...

Ferrantauro en el laberinto

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Este artículo salió publicado el domingo 19 de enero en las páginas de cultura de El Periódico . Acompañaba una detallada noticia sobre la exposición que Ferran Adrià presentará el viernes en el neoyorquino The Drawing Center, el museo único museo de bellas artes de EE UU consagrado en exclusiva al dibujo. Cuelgan las obras que trazaba sobre los menús de El Bulli. El texto aprovechaba para repasar la agenda: la presentación en Madrid Fusión de la Bullipedia, la exposición en Boston sobre El Bulli (la que estuvo en Barcelona y Londres), la gira por EEUU, Australia y Europa con la editorial Phaidon, el inicio de las obras en cala Montjoi, la apertura de la sede de la Bullipedia en la calle México de Barcelona... Ferrantauro en el laberinto Entrar en las oficinas bullinianas de la calle del Carme, en Barcelona, es como meterse en el laberinto de Cnossos, la guarida del Minotauro. Las paredes están ocultas por cientos de planchas de porexpán clavadas con gráf...

Cómo se cocina un genio

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En el aeropuerto de Madrid, el viernes 18 de noviembre, antes de subir a un avión que aterrizaba con retraso, le pregunté a Ferran Adrià si era consciente de lo esplendorosa que había sido su vida. "No. Nunca me lo he planteado". Sin terminar la frase, comenzó a enumerar los compromisos de la agenda, que tiritaba de miedo y bulimia: las conferencias para Telefónica, la continuación del catálogo general, la edición de la revista Matador (que se bulliniza al completo en el número Ñ), la peli de Hollywood y el primer guión, que guardaba en la maleta como un corazón trasplantado para una primera lectura.  "Si la película sale, y sale bien, será definitivo". Para Ferran lo último siempre es lo "definitivo". Pero lo cierto es que ese filme, si sale bien, dejará poso en la mente popular, la que ahora cultiva, tras aceitar la de los intelectuales. En el horizonte, El Bulli Foundation. "¿Sabes cuál es tu futuro? ¿Piensas en los próximos tre...