Sitios en los que no comer en Croacia (y 2)
Stari Mlin, uno de los restaurantes del parque Krka. Nos bañamos entre salmones mientras veíamos reventar el río en la catarata. Confort acuoso y borboteante, fondo excepcional para la brazada. Al salir, frescos y bautizados, buscamos mesa al aire libre. Junto a la lubina, hay una hojita verde casi podrida que tras los análisis forenses identificamos como lechuga. Probamos la trucha, cocinada al lanzallamas. El resto, rutina. Cerveza caliente, jamón ahumado, patatas fritas congeladas. Qué vicio con las patatas fritas congeladas. En el puerto de Zadar, próximo al Órgano del Mar, obra de viento e ingenio del artista Nikola Basic, el restaurante Kornac, del que la guía Lonely Planet afirma: "Es uno de los mejores restaurantes de Zadar". No quiero reír para que aguanten los empastes. Fritura del Adriático, más aburrida que los monólogos de Rajoy. Calamares, gambas, rape, calabacín (no, no es un pez pequeño). Más: berberechos (buenos), lubina macerada, filetes de ter...