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Mostrando las entradas etiquetadas como La Bendita

Restaurante Allium // Mataró / Diciembre del 2021

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Allium Camí Ral de la Mercè, 504. Mataró Tf: 644.55.50.10 Precio medio (sin vino): 25-30 € Menú de mediodía: 15 € Menú de fin de semana: 26 € 'Pithivier' de pichón y cebolla 'coulant' Lo inesperado me atrae, y la sorpresa, y la descontextualización. Entro en Allium, en Mataró, con la seguridad de que comeré bien, porque he seguido el camino de Luca Marongiu desde Els Garrofers y después en Zero Patatero , ambos en compañía de Gonzalo Rivière, ya ex socio e instalado en La Bendita . Ha sucedido lo calculado, con el añadido de lo imprevisto. Cuando Luca ha cantado los platos del día se me han puesto las orejas de Dumbo: «'Pithivier' de pichón». A ver, dilo otra vez: «'Pithivier' de pichón con trompetas de la muerte. El hojaldre lo hemos hecho aquí». Entendámonos: la cúpula hojaldrada es una especialidad de alta escuela y si bien da la impresión de que esa arquitectura ha regresado con aires de conquista solo es una ilusión. Es posible encontrarla en poco...

Restaurante La Bendita // Barcelona / Noviembre del 2021

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La Bendita Sardenya, 321. Barcelona Tf: 930.313.329 Precio medio (sin vino): 20 € #arrozparauno de 'cansalada' y calamar a buen precio Me gusta leer el enunciado en la carta de La Bendita: 'Arroces para una persona'. Directo, sin que tengas que preguntar y que, con el desdén de los ultrajados, alguien diga: «¡Mínimo, dos personas!». En el 2012 inicié una campaña en Twitter, irónica y práctica, reivindicando el #arrozparauno. Me parecía entonces, y me lo parece ahora, que la gramínea no debía ser una excusa sacacuartos (y lo es, con raciones a más de 20 €) y que no se debía obligar a los comensales para desahogo de los cocineros. ¿Por qué el régimen arrocero tiene que ser diferente del de la pasta, que jamás exige una segunda boca? Los tres arroces de La Bendita, el nuevo y bienaventurado restaurante de Gonzalo Rivière, junto a la Sagrada Família, cuestan entre 12,50 € (el meloso de gamba roja) y 8 (el de verduras y setas). Mis órbitas giran hacia el seco de 'cansal...

De los que nunca se habla

  El restaurante separa los mundos con una puerta, que a veces es automática y, otras, de patadón. A un lado, el comedor; en el otro, la cocina, aunque desde hace años se diseñan espacios sin barreras, solo cristal, que desvelan intimidades o acentúan el síndrome de la pecera. En esos acuarios es imposible saber si la cocina está en el comedor o el comedor en la cocina, aunque quien elige el exhibicionismo debe de tener claro el sentido del espectáculo, sobre todo, para actuar en silencio. No siempre hay cristal, sino a veces, el puro aire –obligatoria una buena extracción–, probablemente por influencia de las barras japonesas. Y, sin embargo, ese supuesto mundo a la vista sustenta un submundo oculto: el de la pica, el de los platos apilados y con el rastro de los placeres ajenos. Es el mundo dentro del mundo dentro del mundo. La gente de la que nunca se habla. Son extranjeros, de una raza que no es la blanca. Pregunto por el apellido de quienes trabajan en los restaurantes y, ya s...