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El restaurante de la semana: Indochine

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La crónica extended de la visita a Indochine. El vino fue Bad Boy: nombre sugerente y maleante. La oveja negra no vino. Uno de los tres platos de langostino. Ly Langostino Leap. Una delicia. Ly Leap entre cítricos Dirección: Muntaner, 82. Barcelona Teléfono: 93.451.17.96 Tres menús (sin bebida): 38, 45 y 55 euros Los cítricos con los que Ly Leap puntea sus platos del Sudeste Asiático se originaron a miles de kilómetros de distancia de la calle de Muntaner. Los apóstoles de la sostenibilidad extrema repudiarían ese zumo extranjero para aplaudir la sustancia del nabo de Kilómetro 0. Lo chocante es que las acideces y dulzuras de Tailandia, Vietnam o Camboya se encuentran a solo tres o cuatro metros de distancia, y en dirección vertical. Sobre la jungla de Indochine, Ly cultiva una terraza oriental que huele y sabe bien, y alguna planta tóxica para críticos chulitos. Mano de Buda, kumquat, limón pera, caviar cítrico, lima kaffir. El fruto más espectacular es ...

Empanadillas tunantes

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Empanadilla tunante, cresta de gallo, punkie o mohicano. ¿Para qué cocinar wontons teniendo empanadillas? Encerrar, abrir, descubrir. Horneadas en lugar de fritas para compensar grasas. Son paquetes tunantes, es decir, de atún, con otro pescadito dopado con Omega 3, sardinilla. Y cebolla y tomate rehogados con el aceite de las latas. Coca o empanada, abierta o cerrada. Medialuna, labio apretado, piel rugosa. Tunante o tuneado, prohibido a los tunos.

El restaurante de la semana: El Pràctic

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El Pràctic, uno-de-esos-sitios-en-los-que-no-entrarías. Peor para ti. Andrés Huarcaya y el bocadillo de oreja. Oreja-boca. Boca-oreja. Y el #arrozparauno: los bivalvos abiertos con el último hervor. http://rdp.elperiodico.com/restaurante/el-practic

¿Existe el mejor restaurante del mundo?

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¿Existe eso-del-mejor-restaurante? Tensión, desconcierto y finalmente placer en la fiesta de The World's 50 Best Restaurants. Lo oscuro y lo brillante de la elección londinense. Acompañamos a Joan Roca, Quique Dacosta, Andoni Luis Aduriz, Ferran Adrià y los Arzak por cenas y encuentros, y algún desencuentro. ¿Por qué los aristochefs hacen miles de kilómetros para acudir a una gala de la que pueden salir felices o trasquilados? ¿Cuándo supo René Redzepi que sería coronado por tercera vez? El domingo, en la revista Dominical.

Los Diez Magníficos suplen a Los Vengadores

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El grupo de superchefs, Los Vengadores a la catalana, con chaquetilla capa, la ropa interior por dentro y poderes como el del sofrito y la destilación, se multiplica y afina. Consolidado el clan heroico –Los Diez Magníficos– este 2012 son 11 campeadores o Los Diez + Uno. La pregunta es: si los comparamos a Los Vengadores, ¿cuál de ellos encajaría en el papel de Hulk, la piel verde alga y el genio aguindillado? Nandu Jubany y Jordi Parra, de Grup Gsr-Produccions de Gastronomia, los chefs ejecutivos del Sopar de l’Any, son los candidatos a pintarse con el tono liquen. Lideran a la pandilla de campeones con la misión de garantizar la eficaz y sostenida distribución de las 12.000 tapas supersónicas entre los invitados. En rigor, el guarismo continúa siendo redondo: son 10. Tras la crionización de El Bulli –será descongelado en el 2014 como El Bulli Foundation– Ferran Adrià ocupa la presidencia de honor y facilita el ingreso en el club a Albert Adrià. Los Adrià Brothers son más ner...

La wontonfarra

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Son mis primeros dim sum caseros. Los he comido en chinos endomingados desde la bahía de San Francisco a chifas limeñas . Me atraen las preparaciones que ocultan el contenido, que se ofrecen como un continente, intuyendo la sorpresa. Comer con los dedos, buscando la seducción del roce. Compré las láminas congeladas de raviolis chinos en un súper pijo, por lo que pagué tres veces más que en uno asíático. ¿La diferencia entre el uno y otro además del precio y del dependiende, que habla alguna lengua común? Que mientras en el asiático parece que haya pasado un tornado, en el pijo llenan el mismo número de estanterías con el 90% menos de productos. Es lo que distingue a una biblioteca de un ropavejero.  Para el relleno del wonton , gambones ( Pleoticus muelleri) del Atlántico Suroeste. Pude haber elegido gambas de Palamós pero me pareció sofisticado para un ensayo ratonero. También quería corregir un defecto de estos paquetitos con sorpresa: la imposibilidad ...

Nemburguesa

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Los restaurantes inspiran. Después del viaje asiático al Indochine, y con una inquietante Mano de Buda sobre el mármol de la cocina, pensé en los nems vietnamitas, en los rollitos crujientes amortajados con lechuga y menta. Los pasos de cocina funky son, como siempre, muy sencillos. Una hamburguesita de vacuno para tomar de un bocado, mezclada con jengibre y menta fresca triturada a cuchillo. La salsa container: mermelada de tomate, pringue de yakitori y aceite de guindilla. Uno de los dedos de la Mano, cortada a trocitos con ánimo de yakuza. La lechuga y la menta, aligerando la carne. La nemburguesa.

Restaurante La Contrasenya // Barcelona

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Teléfono: 695.560.321. www.vinent.net Cenas de jueves a sábado. Menú (sin vino): 25 €. ¿Cuál es la contraseña? Después de muchos años dando la cara, la periodista Àngela Vinent se ha especializado en la clandestinidad. «A mi edad y después de una larga trayectoria, me he tenido que reinventar y lo he hecho con una de las actividades que más me gustan: la cocina. La otra es la pintura, pero hay que ser muy buena para ganarse la vida». En las paredes de La Contrasenya, su garito, los cuadros representan chimeneas y edificios fabriles, vestigios de aquel Poblenou febril. El interesado sigue la ceremonia de los escondites: nocturnidad, teléfono, contraseña, montacargas, entorno singular. Solo cenas para un máximo de 14 personas. La comida. La pintura. El comedor de Àngela está en el taller de Poblenou. Orillando el hecho comestible, entre un plato y un bastidor se establecen más similitudes que diferencias. Salsas y acuarelas, pinceles y pinzas, fi...

Un vaso frío de agua

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  La boca seca, una quemazón entre la lengua y el paladar. Hace un rato, metí un vaso de agua en el frigorífico. Un goce individual, solitario. La botella y la jarra son para compartir. Ese vaso lo beberé yo. Temo que alguien lo descubra y exclame mientras hurta el regalo elemental: "Ahhhh". Sé que el agua va enfriándose, alcanzando la temperatura del placer. Esperaré un rato más para que el frío haya domesticado el líquido por completo. Esperaré un poco más y en la mente imaginaré ese momento en el que el agua helada torrencial, limpia, vivificante bajará por la lengua herida. Al sacar el cristal, el calor exterior opacará la transparencia. Levanto el vaso. PP: ¿Has acabado de leer sin ir a refrescarte?