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Restaurante Lomo Alto // Barcelona

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[ Este restaurante ha cerrado] Lomo Alto Aragó, 283-285. Barcelona. T: 93.519.30.00. Precio medio (sin vino): 80-100 €. Precio medio hamburguesería: 20-25 €, Carnes extremas Carles Tejedor, director gastronómico de Lomo Alto, desenrolló la boa: “Un filete de buey madurado durante un año. Excepcional. Se ha mantenido en buenas condiciones porque está muy veteado con grasa”. En un instante supimos, de forma resumida y contundente, la esencia de la casa: las carnes súper maduradas (¿o sobremaduradas?), la vaca y el buey con edad y lo excepcional. Carles había ensayado con vacunos mayores en El Nacional, de los mismos dueños que este restaurante-carnicería en la nueva paleo onda , puritita paleovanguardia. Aquel apunte es aquí pintura de gran formado: recibe una cámara que expone, como si fuera una obra chalada de Damien Hirst, dos canales de buey reposado durante 13 meses y proporcionado ...

Chaplin a las siete menos cuarto

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genio.  En diciembre de 1997 viajé con el fallecido fotógrafo Paco Elvira a la población suiza de Vevey en busca de la tumba y la última memoria de Charles Chaplin, de cuya muerte se cumplían 20 años (qué aficionados somos los periodistas a los aniversarios redondos, y qué previsibles: atención, en el 2017 serán 40). Seguimos el rastro por la nieve que atería la población y llegamos hasta uno de los hijos, Eugène. Conversamos varias veces con él y tuve la osadía de preguntarle si Chaplin había sido un genio como padre, a lo que contestó rotundo que “no”. “Yo, por lo menos, no lo veía así. Era muy estricto, muy severo”. autoritarismo.  Los testimonios sobre el (mal) genio del actor y director son abundantes y se le alaba el talento igual que se juzga el autoritarismo. Escribí entonces, atrevido, que se amaba a Charlot y ¿se odiaba a Chaplin? AUTOBIOGRAFÍA.  Con Eugène, el quinto de los ocho hermanos Chaplin O’Neill, visitamos Manoir de Ban...

Tengo miedo al cáncer (y este reportaje tiene que desmentir el título)

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[Reportaje publicado el 15 de mayo del 2016 en el suplemento Dominical de El Periódico de Catalunya ] JULIO CARBÓ El doctor Manel Esteller, sabio de la lucha contra el cáncer. JULIO CARBO Advertencias en la puerta de entrada a uno de los laboratorios de Idibell, en el Hospital Duran i Reinals. Nacer es comenzar a morir: esta es una frase de poeta afectado, pero también un irrefutable hecho biológico. Pese a lo trágico de la expresión, entre uno y otro verbo hay vida, mucha vida, de la que hay que saciarse con plenitud. Sobre vivir y sobre morir y sobre la enfermedad habla  Manel Esteller Badosa  (Sant Boi de Llobregat, 1968), uno de los hombres que más saben del cáncer y sus mecanismos. El doctor Esteller, que acaba de recibir el  Premi Nacional de Recerca 2015 , ocupa un despacho en el  Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge ( Idibell ) del Hospital Duran i Reynals , centro que dirige el doctor Jaume Reventós...

Hola, don Pepito

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El pepito de ternera es poco relevante en el imaginario bocatil catalán, no así en el madrileño, a cuya ciudad se atribuye el confuso nacimiento, en el que confluyen alguien llamado José –o Pepe– y un filete de carne a la sartén y servido entre panes. Mejor un pepito que un joselito (que es género jamonero). Todo va siendo sometido a revisión –la ITV gastro humea–, y el pepito también ha entrado en el planchista, como ya pasó con el bokata de kalamares. La misma semana pepiteé en dos restaurantes recién abiertos en Barcelona. El de la Santa Burg –en el local de la calle de València– me pareció el Papa de los Pepitos: solomillo, cebolla, salsa bearnesa y pan de brioche. El de Lomo Alto también puntuó con nota alta: solomillo, pimiento verde, queso, rúcula, mayonesa de carne y pan negro. Ciudad Carnívora. Lolita Tapería sirve un Don Pepito; en La Caputxeta, un Josete y en La Pepita, un transbocata . Existe un local de nombre delator: Pepito. Piensen las mentes evol...

La mitad del libro // Un placer exprés

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El gusto de regodearse en lo que queda por leer Abrir una novela requiere la preparación de un maratoniano: no es una prueba de velocidad, sino de resistencia. Son excepcionales los inicios con arpón, aquellos que se quedan clavados para siempre en la corteza cerebral. Lo corriente es comenzar de cualquier manera, confiando en la paciencia del lector. La mayoría de las veces a la trama le cuesta aparecer, como a las cabras salvajes en las caminatas por la montaña. Esta no es una página conmiserativa y, además, hemos llegado a una edad en la que el futuro se acorta: si la obra desapasiona, mejor sustituirla por otra. En España se editan 60.000 libros anuales, así que hay donde elegir. Supongamos que la novela es fabulosa y que el lector está disfrutando como en un masaje a lo pulpo, a ocho manos. El momento máximo de goce llegará a la mitad, metido de lleno en la historia, compartiendo felicidad y desdicha con los personajes, siendo otro sujeto de la narración. ...

Restaurante Bacaro // Barcelona

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Bacaro Jerusalem, 6. Barcelona. T: 93.115.66.79. Menú precio medio (sin vino): 35 €. Alfredo, una de ‘passatelli’ No fue un servicio rápido, pero sí próximo y sonriente. Es lo que pasó en Bacaro un sábado a mediodía: lleno hasta desbordar, y remontando mesas. Javier Mariscal, desdibujado, llegó para el segundo turno. Comí en la semioscuridad, pese al sol exterior: qué manía con deslucir los platos con iluminaciones deficientes. Lo mejor de la comida fueron los passatelli con ceps y rúcula y la última trufa. “La he comprado esta mañana en Petràs”, comentó Pablo Rodríguez, dueño con Alfredo Rodolfi, Maurizio de Vei y el cocinero Marco Filipponi. Fue Maurizio, dueño del restaurante Santa Marta, el que los unió tras separarse de los Colombo, los gemelos de Xemei. Hace ya un lustro de aquello, y aún se habla con incomodidad. Los passatelli y la chitarrina los elabora el chef Marco, aunque otra pasta como...