El entrenamiento antes de la Navidad










Una cena para anticipar otras cenas, y comidas, largas y copiosas.
No era necesario porque llegaba ahíto de otras cenas, y comidas, largas y copiosas.
Es la condición del cronista maratoniano: corro habitualmente los 42 kilómetros estómago.

El sábado vinieron amigos y nos decidimos por especialidades frías, todas ellas estelares, untuosas, que dejan la boca repleta.

El plato principal fue la galantina de Carme Ruscalleda, una pularda de Cal Rovira con pasas de Málaga, orejones de melocotón, pistachos y jamón de Guijuelo, ave tierna, importante, majestuosa, con el contrapunto de la munición, los frutos secos. La misma que preparó para el último número de Dominical, con otras dos recetas para una Navidad de seis estrellas (http://www.elperiodico.com/es/noticias/gente/carme-ruscalleda-ofrece-tres-recetas-navidenas-dominical-2277701).

Para el colchón, una alfombra verde de lechuga de nuestra terraza, espinacas de un huerto familiar de Moià y granada, balines rojos.

Chorizo y cecina de León, un ahumado excesivo que intenté neutralizar con hierbas secas y aceite de oliva virgen extra de Bargalló.

Bolitas de queso de cabra (no triunfaron mucho). Pero sí las aceitunas de nuestro pequeño oilvo, reposadas en un bote durante un año. Amargas pero agradables: describen este tiempo.

Y dos quesos de diez, elección de Vila Viniteca: un idiazábal de la casa Aizpea firmado por los pastores-elaboradores, que fue como masticar alta montaña, y el Mont d'Or de Marcel Petite, una pasta áurea para darse cremita.

El fuagrás micuit de pato con higos de Imperia nos situaron al borde de la legalidad, pues llegará el día (cercano) que tengamos que contrabandear con las vísceras.

Turrones de La Pastisseria (¡qué grande eres Josep Maria!), de Hofmann (reverencia a la maestra Mey) y el salado de Vicens (un hallazgo).

Botellas para la memoria, excepcionales: el Roda I del 2005 y el Gran Torelló del 2003. Las dos AC.
De Antes de la Crisis, de antes del 2008.

Sobrevivimos a los mayas, aunque dudo que lo hagamos a la Navidad.

Por si no volvemos a vernos (parte dos): ¡feliz 2020!





Comentarios

  1. Bueno bueno, hemos coincidido en "chorizo y cecina de Leon"(pobre lindo gatito), qué pasa, tambien tienes una cuñada en Leon? Hemos superado el primer ataque aunque el de hoy, 25, no se queda atrás. Los "Mayas" de mi pueblo me comentaron que ellos no han dicho nada sobre el fin del mundo, así que Felices Fiestas y.... ya veremos lo de detrás como vendrá. Un saludo!!

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  2. Nooo, Toni, mi cuñada, en este caso, es internet.Que sobrevivamos.

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